Solía mirar hacia atrás, deshaciendo el camino andado. Iba pisando sobre mis huellas marcha atrás, solapando la suela de mis botas con las hendiduras que dejaban mis pasos en la nieve. Lo hacia meticulosamente, encajando con cuidado mis pies con un mimo enfermizo, para no marcar mas huella que la que marqué previamente...
Ahora no me asusta el método empírico, ni las serpientes espirales que se intentan morder la cola, porque esta serpiente no tiene ni principio ni fin. Ahora uso el método prueba-error, o mejor, prueba-acierto. Me río de los pasos marcados y me aburro con las cosas que antes me hacían llorar. Doy patadas a mis huellas, y limpio mi rastro derritiendo la nieve.
Ahora ardo por dentro y me congelo por fuera, mezclo sal y hielo, y bebo whisky on the rocks.
Nunca pude tirarme a la nieve desnudo, pero ahora al menos veo nevar desde el otro lado de la ventana.
...y como he aprendido de errores pasados, voy a repetirlos para volver a respirar aire helado y formar vahos de aliento cerca de su cara. Así nos congelaremos y nuestras lenguas se quedaran pegadas, como un día de Noviembre en la que a un niño se le quedó la lengua pegada a un pirulí.
Nunca lo desestimé, ni lo desestimo. T'estimo.
2 comentarios:
En esta espiral enfermiza parece que por mucho que lo intente estoy condenada a pisar con cuidado las huellas de errores pasados. Puede que mis nuevas pisadas nunca lleguen a hollar la tierra o que mi ser no esté hecho para pesar sobre el suelo.
Sea como fuere, me alegro de que aprendieras a reir de lo marcado y a limpiar tu rastro y lo que es mucho mejor, a saborear piruletas de colores :)
Que palabras!! me sorprendes muchos...se oye a mi estilo hehehe
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